jueves, 25 de noviembre de 2010

entre la bala y el paredón



La profesión que me cautivo por ser la más noble entre todas, es la medicina, en donde existe un gran esfuerzo moral , social, físico e intelectual, para poder estar a la altura de los pacientes, para por medio de la clínica, y la propedéutica, y sobre todo de la comprensión poder curar, al paciente, hace años me he maravillado y atemorizado con la idea de comenzar a tener pacientes y tratarlos, quien coloca confianza en el doctor para poder curarse, a veces esto sale de las manos del médico, y aun en estos casos existe solución, según el doctor Germán romero, “el doctor puede curar, o no, pero siempre, siempre, debe consolar”, entre otras cosas se espera del médico, la mayor cantidad de virtudes humanas, en donde muchos médicos, si bien no las poseen, la gran mayoría busca por medio de muchas herramientas, mejorar, sin embargo todas estas ideas y expectativas que al igual de muchos poseo e intento llenar los zapatos, me he dado cuenta que entre los profesionales, quienes esta guerra de narcotráfico que vivimos mas ha afectado es precisamente a los doctores, entre que capturan un narcotraficante, sicario u soplón, mal herido, que llega a algún hospital , y es rescatado por sus compinches, en donde el mínimo nerviosismo o resistencia significa la muerte de algún médico o prestador de servicio de salud, y no solo ahí, si no que si el narcotraficante esta muerto en venganza matan médicos como si ellos fueran los culpables de el acontecimiento, y si sale con vida, la historia no acaba ahí, si no que algún médico en algún lugar del pueblo ciudad, sierra,  u hospital privado, será despertado so pena de tener que hacer lo imposible por salvar a un sicario poniendo en peligro su vida.
Otro móvil es que la imagen del médico representa éxito y dinero, sin saber que gran parte de los doctores para mantener su frágil estilo de vida tienen que trabajar en su consultorio por las tardes, en algún hospital por las mañanas, en alguna escuela de medicina a la hora de comer, y trabajar en guardias por la noche, para pagar la letra de una honda o un civic, es de las profesiones más propensas a secuestros pidiendo rescates millonarios, o extorsiones diarias al consultorio por teléfono.
14 doctores asesinados en ciudad Juárez en lo que va del año es un marcador pobre, que muestra la realidad que se oculta, que malos los narcotraficantes no?, pero no solo es el hampa que ataca a estos prestadores de servicios, pues en la semana pasada los mismos policías que se supone que cuidan a la ciudadanía, matan a balazos a un medico en colima por cometer el delito de regar las plantas en su jardín particular, eh ahí porque la fuga de grandes cerebros ya no a Europa o a estados unidos, sino también al cono sur.
La única guerra que veo es una sangrienta guerra civil en donde da miedo ejercer el derecho de profesión.


1 comentario:

  1. Desgraciadamente hoy por hoy es una realidad,este es el Mexico en que vivimos, me gustaría que se adopatara la filosofía Lennon, pero como él dice... tal vez sea una soñadora... y tu Doctor tiene toda la razon del mundo...debe de ser dermatólogo.

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