domingo, 31 de octubre de 2010

C A L A V E R I T A

La muerte sigilosa andaba, y  de puntitas ella camina
Atolondrada se encontraba, en facultad de medicina.
Donde miedo siempre tuvo, y pavores la descarnada,
Pues donde ella ahora anduvo, entre proveedores  se encontraba
En el pasillo central con un rizo tropezó, y al hacerla tambalear
Ella sola se enfadó, ¿de quién será este rizo?, al cual ella le hizo el feo
Alzó la cara desde el piso, ¡ahí estaba! Sheila Morteo
La despistada caminó, sin darle gran importancia,
A la muerte le sonrió, siempre con gran elegancia,
La muerte desconcertada, dio un paso para alcanzarla,
Y con ello solo logró, a dermatología retrasarla.
Entonces Sheila sin pena, ni gloria se enfadó
Y en una larga faena, al anfiteatro la mandó
Pobre tilica calaca, no sabe con quién se metió
Y del anfi de un solo brinco, la calaca se salió,
 A Sheila la fue a encontrar chateando en su aposento,
Para matarla tuvo que esperar, tranquilita en un asiento.
Sheila la pudo atender, horas después de esperarla
Y de un golpe sin igual, no tuvo más que matarla
Tu última voluntad, dijo al escuchar tantas quejas,
Que me lleves a enterrar, allá por paso de ovejas.
Pobre Sheila, ahí quedó, con su propiedad de acento
La muerte se la llevo, recostada en su aposento,
Solo un recuerdo la trae, solo un recuerdo la lleva,
Solo un recuerdo vive, y eso siempre le alegra.

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